La culpa fué del cha-cha-chá
Ya se acerca la hora de ir a votar y por la tele no paramos de ver debates, entrevistas, propaganda y demás parafernalia electoral. 4 años y vuelve a repetirse el ciclo. Siempre es lo mismo y al final ya cansa: los unos acusando a los demás de mentirosos, los otros quejándose de no se qué. ¿Por qué?
Me piden que piense en ir a votar, me dicen que es importante ir a votar. Y lo primero que me viene a la cabeza es un par de niñatos de quinto de primaria del palo: tu mientes. No, tu más. No, tu el doble de más. Pues tu el infinito. Anda, y tu el doble de infinito de mentiroso del mundo mundial…
Siento vergüenza ajena. ¿YO tengo que perder el tiempo por ese par (y algunos más según donde vivas) de animales de bellota, marujas barriobajeras, porteras aburridas, sin plan, sin propuestas, sin seriedad, sin nada que me convenza, que me dé la certeza de que voy a dar mi voto a alguien con un mínimo de garantías?
Sinceramente, si antes tenía pocas ganas de pasar por las urnas, ahora aun tengo menos. La política hoy en día no es más que un circo de payasos patéticos y números desastrosos. Un escaparate de hasta donde es capaz de llegar el ser humano por conseguir el poder.
Alguien me comentaba estos días que en otros rincones del globo están igual o peor que aquí, en cuanto a panorama político se refiere. Me da igual. No se pueden justificar según que comportamientos basándose en las malas prácticas de otros. Hay que ponerse las pilas y trabajar, proponer y mejorar.
Hay que tomarse la política en serio. Hay que tomarse las necesidades de la gente en serio. Yo lo siento mucho, pero tengo la sensación que los políticos me toman por idiota. Seguramente habrá más gente que, como yo, estamos hartos que nos tomen por memos y no iremos a votar. Luego en los medios se preguntan porque se produce semejante abstencionismo.
Lo llaman baja participación.
Y la culpa suele ser de la gente, de los puentes, del buen tiempo… Ilusos!
Yo lo tengo facil, si no voy a votar, la izquierda abertzale se apropiará de mi abstención, y eso si que no lo tolero. Así que a votar se ha dicho.